JEDDIABET
EL COLEMA
En relación a nuestra propuesta de Tratamiento Natural de la Diabetes,
rescatamos específicamente lo que a continuación el Dr.
Luis César Guedes fundamenta: la imperiosa e impostergable necesidad
de desintoxicar el organismo y la regularidad intestinal como el
paso indispensable para la limpieza del mismo.
Para lograrlo es preciso disponer de información adecuada y de una buena
dosis de disciplina y voluntad, sobre todo al principio. Luego, los buenos
hábitos de un nuevo estilo de vida y de nutrición harán el resto.
Así, el Dr. Guedes reafirma la propuesta del Dr. Bernard Jensen sobre el
Colema,
como método de limpieza forzada del intestino
para el tratamiento directo de enfermedades diagnosticadas
COLEMA: LIMPIEZA DEL INTESTINO
Método del Dr. Bernard Jensen para la desintoxicación, adelgazamiento y
rejuvenecimiento del cuerpo
LIMPIEZA DE LOS TEJIDOS
CONCEPTOS BASICOS
Antes de explicar en qué consiste el tratamiento del Colema es necesario
señalar algunos conceptos esenciales, lamentablemente poco conocidos, sobre
la importancia que tiene el correcto funcionamiento de los órganos vitales
del cuerpo para la salud. El intestino es uno de ellos y, tal vez, el más
importante, porque de su estado dependen, para bien o para mal, todos los
demás tejidos, glándulas y órganos, como se verá en los párrafos que siguen.
Estos conocimientos son indispensables para comprender y valorar el
significado de la desintoxicación, depuración y reconstrucción o
rejuvenecimiento del cuerpo, y sus efectos sobre la asimilación de los
alimentos, el fortalecimiento de la energía vital y el desarrollo de una
nueva conciencia de bienestar físico, mental y espiritual.
Un concepto erróneo y sus consecuencias
Hace ya mucho tiempo se fue afirmando la idea que no se necesitaba
prestar atención al intestino. "Dejémoslo solo y él se cuidará. Es
desagradable y sucio hablar del tema." Sin embargo, nada puede estar más
alejado de la verdad. Esta actitud ha promovido un concepto erróneo sobre el
funcionamiento y la higiene de este órgano, desencadenando serias
consecuencias para muchas personas que padecen problemas intestinales.
Ante la evidencia de algún problema intestinal, el médico enfrenta una de
las más comunes, graves y difíciles circunstancias que es necesario
corregir.
La práctica clínica enseña que ninguna persona enferma está libre de
trastornos intestinales, cualquiera sea la enfermedad que le aqueja. Además,
está cansada, cargada de toxinas y es víctima de un gran desgaste. Por esta
razón, nada puede ser más eficaz para preservar la salud o para prevenir
enfermedades, que cuidar bien el intestino.
El funcionamiento adecuado de este órgano es una condición previa esencial
para mantener la salud y, si se está enfermo, para vencer la enfermedad. Sin
este pre-requisito, cualquier tratamiento que se aplique carece de valor
potencial. El "sistema cloacal" debe trabajar correctamente o el organismo
permanecerá sumergido en sus propios materiales pútridos, estimulando los
procesos de la enfermedad y evitando la reconstrucción de la salud.
El origen de nuestros problemas
Cuanto más nos alejamos de la naturaleza y dependemos de factores
artificiales, mayor es la frecuencia y la intensidad de nuestros malestares
y enfermedades. Las personas que viven en el campo no padecen
diverticulosis. En cambio, los habitantes de los países desarrollados y,
especialmente, de las grandes ciudades, sufren los problemas intestinales
más graves.
Además, los alimentos procesados y desvitaminizados carecen de fibras
naturales. Son secos, pegajosos y pesados. No son aptos para lograr un
fluido tránsito intestinal y tienden a adherirse fácil y fuertemente a las
paredes
del colon, siendo muy difícil eliminarlos. Una alimentación de este tipo
lleva a cualquier persona a una serie de desequilibrios desde edad muy
temprana.
Cuando falla el "sistema cloacal", cada una de las células del cuerpo siente
el resultado en forma de acumulación o sobrecarga de desechos tóxicos.
Entonces el organismo comienza a hundirse en una ciénaga, perdiendo la
salud, como consecuencia de la acción de su mayor enemiga: la
autointoxicación.
Es inútil intentar la curación de una enfermedad si el organismo carece de
un buen sistema de eliminación.
La pesada capa de mucosidad que recubre el colon se engrosa, convirtiéndose
en anfitriona de la putrefacción. Los vasos sanguíneos de este órgano, en
lugar de nutrientes absorben toxinas, venenos y otros desechos nocivos desde
las paredes intestinales, siendo llevados luego por la sangre a todos los
tejidos y órganos del cuerpo. Es así como comienza la verdadera
autointoxicación.
Descuidar la necesidad de evacuar conducirá al estreñimiento. Los laxantes
que se toman para facilitar la defecación son sustancias irritantes que
estimulan las paredes musculares del colon originando contracciones
anormales para provocar la expulsión de la materia fecal. Es muy fácil
hacerse dependiente de estas drogas y, de este modo, deteriorar el normal
funcionamiento del intestino
El cuidado del sistema nervioso
Otros factores que deben tenerse en cuenta en la autointoxicación son las
angustias y las tensiones a las que estamos expuestos. Para enfrentarlas, se
requiere una cantidad extra de nutrientes que los alimentos deficientes no
llegan a cubrir. Entonces se forma un circulo vicioso que puede causar el
deterioro o la muerte de tejidos vitales por inanición, como en el caso del
sistema nervioso.
La falta de energía, el cansancio, la irritabilidad, el descanso
insuficiente, la fatiga, las defensas deficientes y la frecuencia de
enfermedades, así como algunos estados depresivos, son el resultado de la
autointoxicación. Cuando el intestino se encostra con materia fecal debido a
los malos hábitos alimenticios, disminuye la absorción de nutrientes
vitales. Además, las acumulaciones de mucosidades toxicas sobre la pared
intestinal se convierten en un criadero de bacterias nocivas que al
reproducirse aumentan su toxicidad, dando lugar a la aparición de
inflamaciones u otros problemas mas graves
Lamentablemente, hemos olvidado la necesidad de una buena limpieza
intestinal. Una evacuación cada dos o tres días es considerada normal. Pero
los estudios científicos demuestran que una cantidad insuficiente de
evacuación de heces puede explicar desordenes de la vesícula biliar,
problemas cardiacos, venas varicosas, coágulos en venas profundas, hernias,
diverticulosis, artritis y cáncer de colon.
La importancia de las fibras en la alimentación
En Inglaterra, África e India, se han comparado científicamente hábitos
alimenticios, alimentos y materia fecal. Estos estudios indican que las
personas que viven en condiciones primitivas o con alimentación rica en
fibras naturales no digeribles, superan a los occidentales hasta en cuatro
veces y media la cantidad de heces excretadas. Y se comprobó que estas
personas se encuentran relativamente libres de muchas de las enfermedades
estudiadas.
Las investigaciones también demostraron que la retención prolongada de las
heces es fuente de desordenes cardíacos. Al omitir las fibras naturales de
la dieta se eleva el nivel de colesterol que predispone al organismo a
contraer enfermedades en las coronarias y arterias en general, así como a la
proliferación de
tumores y de cáncer, debido a los cambios bioquímicos asociados con una
deficiente eliminación del intestino.
El estreñimiento ha sido denominado por algunos especialistas como "la plaga
moderna", pues constituye el
peligro mas grande para la salud en nuestros días. La toxemia del intestino
y la autointoxicación resultante son una consecuencia directa del
estreñimiento. A menos que la persona pueda educarse en el arte de vivir
conscientemente y adquiera hábitos racionales, no puede esperar otro
resultado que catástrofes físicas y mentales.
El Dr. Bernard Jensen, creador del COLEMA, dice que más vale un gramo de
educación que un kilo de tratamiento. Educarse en salud equivale a promover
una refinada cultura de bienestar y estilo de vida acorde con la autoestima
y las expectativas de una larga y significativa existencia. Asimismo, la
prevención de dolencias que comienzan en la edad media de la vida es, tal
vez, la mejor expresión de sabiduría, dado que los valores superiores de la
sensibilidad y la inteligencia dependen en grado sumo de la integridad y
fortaleza de nuestros órganos vitales.
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